Rio do futuro

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Cidade da morte, 2016

Rubber and gauze cast, scaffolding, plants

550 x 350 x 150 cm

   

As the main destination for slaves on the Atlantic, between the 16th and 19th centuries Brazil took in over 5.5 million slaves forcibly shipped from Africa. Almost half arrived to Rio, whose population of slaves rose to around 40% in the 1550’s. Brazil was the last country to formally abolish slavery in the Western Hemisphere, finally outlawed in the late 1800’s, but the country has not really changed its worker exploitation model significantly, as can be seen in more recent examples such as the construction of Brasilia.  During the 60’s in Rio de Janeiro, modernism represented an approach towards the long sought-for “Cidade Maravilhosa” (Marvellous City), looking resolutely towards the future through projects such as Sérgio Bernardes’ “Rio do futuro”. Not only was modernism conceived as a progressive temporality, it also aimed to erase the past in order to constitute the ideal future. Rio tried to deny its “Cidade da morte” (City of death) past by pushing it under utopian architectural and urban reform plans. The recent growing concern with memory and heritage, however, challenge the belief that modernization has any redeeming effect at all. This project focused on the utopian ideas for the "Rio do Futuro" which, at the expense of despising its colonial heritage and the discrepancy between social realities in its colonial past, ultimately proved to be impossible to build. The library of Solar dos Abacaxis, a summer mansion built by slaves in 1843, was casted in latex and gauze in an attempt to collect the residues of collective memory sedimented over the years. 

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Como el principal destino de esclavos en el Atlántico, entre los siglos XVI y XIX, Brasil recibió más de 5,5 millones de esclavos enviados forzosamente desde África. Casi la mitad llegó a Río, cuya población de esclavos ascendió a un aproximado del 40% en la década de 1550. Brasil fue el último país del hemisferio occidental en prohibir la esclavitud, finalmente abolida a fines del siglo XIX, pero el país realmente no ha cambiado de manera significativa su modelo de explotación de trabajadores, como se puede ver en ejemplos más recientes como la construcción de Brasilia. Durante los años 60 en Río de Janeiro, el modernismo presentó un enfoque importante hacia la eternamente esperada "Cidade Maravilhosa" (Ciudad Maravillosa), mirando decididamente hacia el futuro mediante proyectos como "Rio do futuro" (Rio del futuro) de Sérgio Bernardes. El modernismo no solo fue concebido como una temporalidad progresiva, sino que también tuvo como objetivo borrar el pasado para poder constituir el futuro ideal. Río intentó negar su pasado de “Cidade da morte" (Ciudad de la muerte) empujándolo bajo planes utópicos de reformas arquitectónicas y urbanas. Sin embargo, la reciente y creciente preocupación por la memoria y el patrimonio desafía la creencia de que la modernización tenga algún tipo de efecto redentor. Este proyecto se centró en las ideas utópicas para el “Rio do Futuro” que, a costa de despreciar su herencia colonial y la discrepancia entre realidades sociales de su pasado colonial, finalmente resultó ser imposible de construir. La biblioteca de Solar dos Abacaxis, una mansión de verano construida por los esclavos en 1843, se fundió en látex y gasa en un intento de recolectar los residuos de memoria colectiva sedimentada a lo largo de los años.

   

Despina / Rio de Janeiro, Brazil